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Ética reconocida, por qué es importante tener un diamante de laboratorio certificado

Actualizado: 5 ene

Cuando hablamos de diamantes, una de las primeras cosas que viene a la mente es el brillo, el color, el corte y... ¡las certificaciones! Porque sí, hasta los diamantes necesitan un "carné oficial" que confirme su autenticidad y calidad. Hoy te contamos cómo entidades como la GIA y la IGI reconocen los diamantes de laboratorio (o lab-grown diamonds, LGD), poniéndolos al mismo nivel que los diamantes de mina.





¿Qué es la GIA y por qué importa?

La GIA (Gemological Institute of America) es la autoridad mundial en gemología. Fundada en 1931, es responsable de establecer los estándares que usamos para evaluar los diamantes: las famosas "4 C" (color, corte, claridad y carat o quilate).

Pero, ¡ojo! La GIA no sólo certifica diamantes naturales, también analiza y clasifica los diamantes de laboratorio, reconociendo que son diamantes reales, con las mismas propiedades químicas, físicas y ópticas. Como si fueran gemelos idénticos, pero uno nació bajo tierra terrestre y el otro en un laboratorio replicando al 100% las mismas condiciones.


La IGI: Transparencia total

Por otro lado, la IGI (International Gemological Institute) también juega un papel clave. Fundada en 1975, esta organización es conocida por ser una de las más inclusivas al certificar diamantes de laboratorio. De hecho, la IGI fue una de las primeras en emitir informes especializados para LGD, destacando su trazabilidad y sostenibilidad.

Gracias a estas certificaciones, cuando compras un diamante de laboratorio, ya sea en Elle Aime Diamonds o en cualquier otra marca, sabes exactamente qué estás adquiriendo: un diamante real, ético y de alta calidad.



LGD: ¿Cómo nacieron los diamantes de laboratorio?

Todo comenzó en los años 50, cuando los científicos lograron crear los primeros diamantes sintéticos utilizando el método HPHT (Alta Presión y Alta Temperatura). Aunque en aquel entonces eran pequeños y principalmente se usaban para aplicaciones industriales, fue el primer paso para transformar la joyería.

A medida que la tecnología avanzó, también lo hicieron los diamantes de laboratorio. En los años 2000, con la introducción del método CVD (Deposición Química de Vapor), los diamantes comenzaron a ser más grandes, más puros y más accesibles para el mercado de lujo. Hoy en día, estas tecnologías permiten crear diamantes en pocas semanas, con un impacto ambiental mucho menor que el de la minería.




Entonces, ¿qué los hace oficiales?

La GIA y la IGI no solo garantizan que los diamantes de laboratorio sean evaluados con los mismos estándares que los naturales, sino que también refuerzan su legitimidad como joyas de lujo. Cuando ves un certificado de estas entidades, puedes estar seguro de que tienes en tus manos un diamante de verdad, sin importar su origen.



En resumen

Los diamantes de laboratorio son el futuro de la joyería: sostenibles, trazables y respaldados por instituciones de prestigio como la GIA y la IGI. Ya no se trata sólo de elegir entre "natural" o "de laboratorio", sino de optar por una opción que combine calidad, ética y belleza.

En Elle Aime Diamonds, creemos en que los diamantes de laboratorio son el futuro, ofreciendo piezas certificadas y creada con transparencia, trazabilidad y responsabilidad. ¡Explora nuestra colección echa con piezas únicas y déjate conquistar por una nueva era de joyería! Nuestra exclusiva colección de joyería artesanal está inspirada en la atemporalidad y el lujo discreto.

 
 
 

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